APLV y lactancia artificial

La leche materna es la mejor opción para la alimentación en la primera etapa de la vida del lactante, ya que proporciona todos los nutrientes que necesita el bebé además de protegerle frente a infecciones. Es de suma importancia en primeros meses, ya que es el único alimento que toma el bebé.

 

La leche materna es más que suficiente durante los primeros seis meses de vida; su bebé no necesita nada más. Tras este período, el bebé estará preparado para probar una mayor variedad y se introducirán los primeros alimentos sólidos en su alimentación. Incluso en esta etapa, la leche (materna o fórmula) puede seguir siendo una fuente muy importante de nutrientes hasta bien entrado el segundo y tercer año de vida e incluso más. Si está pensando en dejar de darle lactancia materna porque está pensando en volver al trabajo, no habitúe a su bebé al biberón o la taza con meses de antelación. Los bebés aprenden con gran rapidez el primer año, así que es mejor esperar hasta un par de semanas antes de la fecha en la que tiene previsto finalizar con la lactancia materna.

Menores de seis meses

Si su bebé es alérgico ymenor de seis meses y todavía no está preparado para tomar alimentos sólidos, puede que tenga que cambiar su propia alimentación y no consumir leche de vaca en el caso de que siga dándole el pecho o, si esto no es una opción, puede que tenga que cambiar a una alimentación con leche artificial adecuada para niños con APLV.

Mayores de seis meses

Si su bebé es alérgico y tiene poco más de seis meses y  ha comenzado a comer alimentos sólidos hace poco tiempo, seguirá necesitando leche materna o una fórmula alternativa. A partir de los seis meses, los bebés ya pueden alimentarse mediante una taza en lugar de con un biberón. 

A partir de 1 año

A medida que crece su bebé, irá introduciendo alimentos sólidos y poco a poco el niño los tomará de forma similar a como lo hace el resto de la familia. Si su hijo tiene APLV, puede que sea algo diferente ya que la utilización de una fórmula adaptada tiene una función importante en su la alimentación, sustituyendo a algunos alimentos que se deberán evitar.  Especialmente, si su hijo no come mucho, es esencial que poco a poco se vaya recuperando con la ayuda de una fórmula adaptada a su edad. Esto cobra una gran importancia ya que las necesidades nutricionales cambian a medida que el niño crece.

¿Qué ocurre cuando mi bebé empieza a comer sólidos?