¿Alergia o intolerancia a los alimentos?

La alergia y la intolerancia a los alimentos a veces se confunden entre sí; sin embargo, son muy diferentes en cuanto a su causa, sus síntomas y su tratamiento.

Las alergias y las intolerancias alimentarias son dos reacciones totalmente diferentes que se producen en el cuerpo. Una alergia alimentaria es una reacción exagerada del sistema inmunitario ante una determinada proteína de los alimentos, como la proteína de la leche de vaca o la proteína de la soja. Esto se produce porque el sistema inmunitario cree que la proteína que contiene el alimento es dañina, por lo que prepara un ataque que produce síntomas alérgicos, como tumefacciones, sibilancias, picores, hinchazones, vómitos, diarrea, etc. Esta reacción es reproducible, lo que significa que ocurre cada vez que se consumen ciertos alimentos.

A diferencia de la alergia alimentaria, la intolerancia alimentaria no suele afectar al sistema inmunitario. Si su hijo padece intolerancia alimentaria, es probable que pueda comer pequeñas cantidades del alimento en cuestión sin ninguna reacción. Por el contrario, si su hijo padece una alergia alimentaria, ingerir aunque sea la mínima cantidad de ese alimento puede provocar una reacción alérgica grave. Entre las causas posibles encontramos reacciones farmacológicas, sustancias de origen natural en los alimentos y deficiencias enzimáticas. La intolerancia alimentaria no afecta al sistema inmunitario. Cuando se padecen intolerancias alimentarias, las reacciones pueden variar de un niño a otro y dependen en gran medida de la cantidad de alimento ingerida, de la elaboración del alimento y de la afección individual del niño.

¿Son muy comunes las alergias alimentarias?