¿Por qué mi hijo tiene APLV?

A pesar de que el proceso biológico de una reacción alérgica se entiende bien, todavía no está muy claro por qué aparecen las alergias en primer lugar. Si su familia tiene antecedentes de alergias, su hijo es más propenso a contraer una afección alérgica.

La APLV es la alergia alimentaria más común en lactantes y niños. Es común porque las proteínas de la leche de vaca son las primeras y principales proteínas alimentarias a las que se enfrentan los lactantes alimentados con leche de fórmula. Es muy poco habitual que los bebés alimentados sólo con leche materna  pueden reaccionar a las proteínas de la leche de vaca. Estas proteínas se pueden  transmitir a través de la leche materna si la madre ha consumido leche de vaca o productos lácteos.

No se sabe a ciencia cierta por qué el sistema inmunitario de algunos niños trata de luchar contra una o más proteínas alimentarias. En general, los lactantes y los niños pequeños son mucho más sensibles a estas proteínas ya que sus sistemas inmunitarios son todavía muy inmaduros. Los niños con un largo historial familiar de alergias, asma, urticaria, rinitis alérgica o eccema (padres o hermanos) tienen un mayor riesgo de padecer una alergia alimentaria que los que no tienen familiares con alergias.

Sin embargo, incluso los bebés y los niños que no tienen antecedentes familiares de alergias pueden cursar síntomas alérgicos.

Por fortuna, la mayoría de niños dejarán de padecer alergias alimentarias como la APLV. Es más común en los primeros 2-3 años de vida; sin embargo, los síntomas pueden desaparecer por completo al hacerse mayor.

Síntomas de la APLV: control nutricional